
Historia de Don Antonio Montero Pisco – El Legado del Abuelo de la Selva
El árbol Ceiba, conocido también como lupuna, es considerado el “abuelo del bosque” en la Amazonía. Se alza majestuoso sobre el dosel verde del Amazonas, alcanzando más de 40 metros de altura. En torno a este árbol sagrado comenzó la historia de Don Antonio Montero Pisco, abuelo y maestro espiritual de nuestra familia.
En los años 50, en un pequeño pueblo a orillas del río Napo, el joven Antonio fue confiado por sus padres a sus abuelos maternos. Su abuelo, un poderoso curandero y chamán, lo inició en los misterios de la selva desde temprana edad. A los nueve años, lo llevó a una enorme ceiba y lo dejó durante treinta días entre sus raíces sagradas, con la misión de ayunar, guardar silencio y aprender a escuchar el espíritu del bosque.
De aquella experiencia nació su conexión profunda con las plantas y con los guardianes invisibles de la selva. “El conocimiento que tengo fue sembrado por mis abuelos”, decía Don Antonio. Aprendió de ellos y de las propias plantas maestras, escuchando su sabiduría y comprendiendo que cada raíz, hoja o flor guarda un espíritu y una medicina.
Su vida fue dedicada al servicio y la sanación. Preparaba la ayahuasca con profundo respeto, combinando la liana sagrada con plantas complementarias como chiric sanango, toe, sacha ajo, guayusa y yage, cuidando cada detalle y cada oración. Nunca fue una bebida recreativa, sino una medicina espiritual destinada a limpiar, curar y abrir la visión.
Durante más de treinta años, Don Antonio trabajó con humildad y entrega, guiando a sus pacientes con cantos (ícaros), soplando tabaco y usando el shacapa, una hoja sagrada que armoniza la energía. Su misión fue conservar la medicina ancestral para las nuevas generaciones.
Con el apoyo del Centro Amazónico para la Educación Ambiental e Investigación (ACEER) y del Dr. James Duke, etnobotánico estadounidense, Don Antonio fundó un jardín de plantas medicinales en la selva peruana. Allí cultivó más de 160 especies, uniendo la sabiduría indígena con la ciencia moderna.
Hoy, su legado sigue vivo en sus hijos Gilmer Montero y Antonio Montero, quienes continúan su obra, guiando ceremonias auténticas de Ayahuasca en el corazón del Amazonas y compartiendo con el mundo la medicina de la selva y el espíritu del abuelo Lupuna.







Ceremonias de Ayahuasca en Iquitos – Sanación y Conexión Espiritual
Permite que el espíritu del Amazonas te guíe hacia una experiencia única de sanación interior, expansión de conciencia y renovación del alma. En Monteros Expedition, continuamos el legado chamánico Montero, ofreciendo ceremonias de Ayahuasca auténticas en Iquitos, guiadas con respeto, amor y profunda sabiduría ancestral.
¿Qué es la Ayahuasca y qué representa?
La Ayahuasca es una medicina ancestral amazónica utilizada durante siglos por los pueblos originarios del Perú. Su nombre proviene del quechua y significa “liana del alma”, un puente entre el mundo físico y espiritual. Beber Ayahuasca es iniciar un viaje hacia el interior, donde se libera lo que ya no sirve, se sana el corazón y se despierta la verdadera esencia del ser.
Nuestra Ceremonia de Sanación – Legado Montero
Cada ceremonia es un espacio sagrado guiado por Gilmer Montero y Antonio Montero, shaman con más de 20 años de experiencia en la medicina amazónica. A través de cantos ícaros, aromas naturales y energía espiritual, se abre un campo de luz donde el participante puede sanar cuerpo, mente y espíritu.
Todo se realiza en un entorno seguro, en armonía con la naturaleza, siguiendo los principios del respeto, la pureza y la protección espiritual.
Beneficios de la Ayahuasca
- Liberación emocional y equilibrio interior.
- Limpieza energética y conexión con el propósito de vida.
- Curación de bloqueos mentales, miedos y traumas del pasado.
- Mayor claridad, paz interior y conexión con la naturaleza.
Preparación y Recomendaciones
Antes de la ceremonia, se recomienda seguir una dieta energética ligera, evitando alimentos pesados, carnes rojas, alcohol y relaciones sexuales. Esto permite que el cuerpo y el espíritu estén limpios para recibir la medicina.
Durante la ceremonia, confía en el proceso, respira profundo y entrégate con humildad y fe. Después, se recomienda el descanso, la reflexión y el silencio interior para integrar las visiones recibidas.
Ubicación y Reservas
Nuestras ceremonias se realizan en un espacio natural, rodeado de la selva amazónica de Iquitos, donde la energía de la Madre Tierra acompaña cada momento de sanación. Si sientes el llamado, estamos aquí para guiarte con respeto y amor.